El gancho del trapero

El precedente de los blogs está en los muchos periódicos del siglo XIX que tenían un solo redactor, o varios que eran en realidad uno solo que escribía con distintos seudónimos. Pero el capricho de editarse un periódico propio resultaba caro, y una infinidad de ellos no pasó de los tres o cuatro números. En muchos casos ni siquiera del primero. En la década que va de 1860 a 1870 –por elegir un periodo cualquiera del siglo– salieron en Madrid nada menos que 893 periódicos. Es evidente que la mayoría de ellos respondían a la ilusión de un individuo solitario por encontrar amigos (quizá solitarios también) con los que compartir su vida.

Una de las cosas más extraordinarias de esos periódicos fugaces eran los títulos: Crónica de ambos mundos, Cajón de sastre o montón de muchas cosas, El hablador juicioso y crítico imparcial, Páginas de un demente, El Pregonero, El Conciliador, Don Trifón o el cantor de las verdades, El duende del Manzanares, El gancho del trapero, El Vigía, El Vaticinador, El Centinela, El avisador de España, Azucarillos y merengues, El amigo de todos, El monaguillo de Las Salesas, El bufón de la Corte…

No creo que a estos blogeros del siglo XIX les parezca mal que alguien tome en préstamo una de sus cabeceras para ponerla al frente de un blog del siglo XXI. Entre Crónica de ambos mundos, Azucarillos y merengues y El gancho del trapero, no sabe uno por cuál optar y acaba decidiéndose por el último. El trapero va hurgando con el gancho entre las cosas que encuentra, pincha la que tiene valor y la echa al cesto que lleva a la espalda. Entre tanto trapo sucio, entre tanta vanidad y simpleza, siempre hay algo que lanza un pequeño brillo verdadero, y a veces hasta grande…

 

11/29/2017

La conciencia refleja nos convierte en seres dialógicos. Cuando pensamos, salen simultáneamente al escenario -al escenario de la mente- dos personajes cuyos textos se van haciendo al tiempo, trenzándose entre sí. Uno de los personajes es el razonador, que va declamando linealmente su texto, y el otro es el δαίμων, que corrige, reprocha, avisa, retiene, desanima y juzga, sobre todo juzga.

Pensar es poner en escena un combate interior. El drama es a veces cruento: el razonador mata en cada representación al δαίμων (entonces sobrevive el vanidoso feliz) o el δαίμων mata al razonador (entonces sobrevive el atormentado y castigado por sí mismo, el heautontimorúmeno). Pero otras veces no hay sangre, aunque no por ello deja de haber drama: pensador y δαίμων dialogan en mayor o menor armonía.

En esa puesta en escena hay también un apuntador, que desde su concha modifica a veces el combate. Sin el apuntador, ni razonador ni δαίμων podrían nunca alterar su texto, y ambos papeles serían monótonamen...

11/27/2017

Tiene uno a menudo la sensación de que los pasos que da aquí resuenan, como un eco, en ese “otro lado” del que hablaba el poeta. No sabe uno exactamente (ni aproximadamente) donde está ese “otro lado”, pero oye la voz  tenue del eco que viene de allí (o al menos cree oírla). Quizá porque sólo un leve muro (nur eine schmale Wand), dice Rilke, separa uno y otro lado. No creo que ni la teología ni nadie pueda explicar la relación entre nuestra tridimensionalidad terrena y esa otra dimensionalidad ultraterrena de la que, por contigua que esté, no tenemos ni idea. Pero es como si al escribir aquí, escribiéramos también en un libro que está en el “otro lado”.

En el colegio usábamos en algunas clases de dibujo (¿o era de geometría?) un aparato formado por tablillas articuladas que se llamaba (y se sigue llamando) pantógrafo. Con un extremo del pantógrafo trazábamos una figura o una frase, y esa misma figura o esa misma frase iba apareciendo al tiempo, trazada por el otro extremo del pantógrafo...

11/23/2017

La milonga, además de una variedad rápida del tango, es el lugar del baile, un lugar muy semejante en todas las ciudades, y hay ciudades con milongas en muchas partes del mundo. Todas las milongas están en penumbra, en todas suenan las mismas piezas, y en todas hay dos filas de sillas, que no están enfrentadas para contribuir al misterio. En una fila hay hombres sentados, y en la otra mujeres. De cuando en cuando un hombre se levanta y se dirige a una mujer, la mujer se levanta, y entonces se abrazan. El tango es la única circunstancia de la vida en que el abrazo precede al amor. Porque esos seres solitarios que están sentados en fila están ansiosamente predispuestos a enamorarse, y se enamoran siempre en los tres minutos que dura un tango. A lo largo de una misma tarde se suceden varios romances, en los que el hombre se estremece al estrechar en sus brazos los cuerpos de mujeres desconocidas, que unas son altas y otras bajas, unas ligeras y otras corpulentas, y unas emanan un perfume...

11/20/2017

Andreas Kartak, que vive en permanente embriaguez bajo uno de los puentes del Sena, recibe inesperadamente doscientos francos de un señor bien vestido. Para no violentar el honor del vagabundo, el señor le dice que, si lo considera necesario, devuelva esa suma, pero que lo haga a Santa Teresita de Lisieux, que tiene una imagen en la capilla de Sainte Marie des Batignolles. El señor bien vestido le explica que acaba de convertirse al catolicismo leyendo una biografía de Santa Teresita, y que se siente obligado a compartir sus riquezas. El resto del relato, tan breve que en ninguna edición llega a las cien páginas, se destina a narrar  los intentos del vagabundo por devolver esa suma, intentos que por su débil voluntad acaban siempre en fracaso, y un par de veces a las puertas mismas de la capilla.

Son las últimas páginas que escribió Joseph Roth. Él mismo las llamó su testamento, y no hacía falta, porque Roth era borracho y débil de voluntad, y se había convertido secretamente. Roth está...

11/18/2017

La primera vez que Rilke habla del otro lado de la naturaleza es en un poema de 1911:

…los dioses, que cercanos vibran

al otro lado de la naturaleza.

Toda la religiosidad de Rilke gravita sobre esa idea del otro lado. En una carta a la condesa Sizzo del 6 de enero de 1923 le dice: ...Al igual que la luna, tiene la vida ciertamente (gewiss) un lado que está siempre vuelto de espaldas a nosotros, y que no es su contrario, sino el complemento que determina su plenitud, su totalidad, y que forma la esfera completa del ser (die volle Sphäre des Seins).

Rilke tuvo vivencias de ese otro lado -las que cuenta en un breve texto titulado precisamente así, Vivencia (Erlebnis), de 1913-, pero no fueron experiencias místicas: Rilke no sintió a Dios; sintió simplemente el otro lado, vacío.

Por esa razón, porque al otro lado no encontró nada -y no por ello dejó de creer con firmeza en la existencia de ese otro lado-, los poemas religiosos de Rilke son interrogativos.  Ha encontrado un reverso vacío, y para...

11/17/2017

¿Es hombre o mujer?, nos preguntaban ansiosamente para anticipar un titular de la noticia, y a la vez para engañarnos a nosotros, que por decir el género no violaríamos el secreto del nombre. Y algunos, más avezados en la ciencia esotérica de las probabilidades, preguntaban en voz más baja, para guardarse la exclusiva: ¿es nicaragüense? ¿es venezolano? ¿es uruguaya?...

Y los miembros del jurado desfilábamos entre sonrisas, fingiéndonos deslumbrados por los flashes, y sabiendo que nuestra efímera popularidad acababa unos metros más allá, cuando nos sentáramos en la sala y apareciera el ministro con el nombre escrito en un papel.

…tras arduas deliberaciones…nunca tantos y tan magníficos candidatos…dificilísima decisión…

Sergio Ramírez nos ha advertido que todos llevamos un aguijón clavado en el alma, aunque no nos percatemos. La advertencia ya es mucho, pero es más que, con su dominio del viejo arte de mentir, haga que el dolor amaine entre las peripecias de viajes maravillosos.

Sergio...

11/16/2017

El pasotismo, que aparece ahora en el diccionario como una expresión vulgar, está llamado a convertirse en un concepto central de diversas ciencias humanas: la antropología, la sociología, la psicología y alguna que otra más. Su opuesto es el mayoritarismo o dominantismo, lo que los ingleses llaman el mainstreamness. A la fuerza arrolladora de las corrientes mayoritarias o dominantes, que pretenden imponerse de manera agresiva sobre el pensamiento o la conducta de todos, se responde con la actitud filosófica del pasotismo, cuyo lema podría ser una expresión coloquial muy arraigada: olvídame. El pasotismo tiene dos modalidades: la exterior (irse para que a uno le olviden los opresores) y la interior (quedarse y ser uno el que los olvide). El Papa le ha dado ya una tímida entrada en el ámbito de la moral, al recomendar (comillas) un cierto pasotismo.

En el pasotismo concurren dos grandes corrientes filosóficas: la del pensamiento alemán sobre el Aussteiger, el que se baja o se apea de la...

Please reload

Entradas recientes

6/14/2020

3/3/2020

Please reload

Archivo
Please reload

© Antonio Pau                                                                        

 

antonio-pau@hotmail.com

  • Facebook Clean Grey
  • Twitter Clean Grey
  • LinkedIn Clean Grey